El hacer ejercicio es saludable, pero un reciente estudio encontró que el hacerlo fuera del gimnasio (sea en un parque o en la naturaleza), trae más beneficios como un mejor humor, mayor energía, concentración y felicidad.
Además, también nos ayuda a reducir el cansancio, enojo y tristeza que podamos sentir. Parece ser que el contacto con la naturaleza nos permite relajarnos más que en un ambiente controlado como lo es un gimnasio.
Sin embargo es importante notar que el beneficio se atribuye a estar en contacto con la naturaleza, no simplemente salir a correr en la “selva urbana”.