Muchas enfermedades están relacionadas con el estrés. Este contribuye a la mitad de todas las enfermedades en los Estados Unidos y al 70% de todas las visitas al consultorio médico.
Algunas de las manifestaciones del estrés son los cambios de humor, las migrañas, la pérdida de cabello, la agitación, el insomnio, el aumento de peso y la depresión. Lo que es irónico es que en medio de nuestro estrés, dejamos de hacer aquello que es benéfico para bajar la tensión cotidiana como lo es reír, salir con amigos y ayudar a los demás.
¡Digan cheese!
La risa es un increíble antídoto contra el estrés. Cuando nos reímos, el flujo sanguíneo al cerebro se incrementa y se liberan endorfinas (hormona que nos da una sensación de bienestar) haciendo que el estrés baje dramáticamente. Algunos incluso, afirman que aunque no haya nada chistoso de qué reírse, si ejercitamos nuestros músculos faciales formando una sonrisa podemos bajar nuestros niveles de estrés de manera natural.
El ser sociable.
Bajo presión tendemos a aislarnos y nos retiramos de nuestro entorno. Sin embargo, de acuerdo con los expertos en tratamiento del estrés, nada podría ser peor. El aislamiento fomenta que nos centremos en nuestros problemas, perpetuando el pensamiento negativo y la tensión. Cuando te sientas estresado al máximo, lo mejor es llamar a un amigo o salir con un grupo.
El mejor amigo del hombre
Los perros han probado ser una gran terapia contra el estrés. Distintos estudios han mostrado que las personas que tienen perros tienen niveles más bajos de estrés que aquellos que no tienen perros.
Apúntate
El voluntariado ha probado ser una gran terapia anti-estrés. Así es que si sufres de altas y bajas o te sientes muy presionado, ve y visita enfermos en un hospital, llévale flores y música a un asilo de ancianos, ayuda en un orfanato o afíliate a un grupo de ayuda.
Las horas de zzz
Un factor clave para reducir o eliminar el estrés es el sueño. Respeta tus horas y tu rutina de sueño. Es recomendable dormir diariamente a la misma hora y por unas 7 a 8 horas. La falta de sueño genera cortisol en tu cuerpo que a su vez incrementa tu estrés. Para dormir mejor es aconsejable evitar o eliminar el alcohol, la cafeína y el tabaco, los cuales tienen efectos negativos sobre el sueño. Los expertos recomiendan hacer algo relajante antes de dormir, como tomarte un baño tibio, escuchar música suave o encender velas aromáticas.
Respira
Una manera fácil de reducir el estrés instantáneamente es mediante la respiración. Tómate 5 minutos, aíslate de todo y respira profundamente durante esos 5 minutos. Haz tus respiraciones por lo menos dos veces al día y notarás la diferencia.
Haz de tu diálogo interno una comunicación positiva y date una palmadita en la espalda de vez en cuando. Cuídate y mantén tus niveles de estrés bajo control, pues si tu no lo haces nadie lo hará por ti.