“Todas las mujeres son… todos los hombres son… los niños son…”
¿Cuántas veces no caemos en la trampa de estereotipar personas, amigos o familiares, consciente o inconscientemente, por su sexo, religión, raza o edad a pesar de saber que probablemente resulte perjudicial para la persona a la que nos referimos?
Ahora un estudio conducido por Michael Inzlicht, Profesor Asociado de Psicología de la Universidad de Toronto Scarborough, demostró que efectivamente el estereotipar a una persona tiene efectos negativos tanto en el corto como en el largo plazo.
El estudio consistió en la toma de un examen de matemáticas a dos grupos de mujeres. Un grupo fue expuesto al típico prejuicio que las mujeres son malas para las matemáticas, mientras que al otro le proporcionaron técnicas para lidiar con el estrés.
Las que resultaron afectadas por la discriminación, efectivamente mostraron efectos negativos como menor habilidad de poderse enfocar y hacer decisiones racionales; mayor agresión y el comer demasiado.
Cuida lo que dices y expresate positivamente de ti mismo y de los demás.